El encanto de Mallorca

Mallorca - [CC0]

Ubicada en el archipiélago de las Islas Baleares, Mallorca es considerado uno de los epicentros turísticos más fantásticos del mar Mediterráneo. En otro tiempo era conocida con el nombre de La Isla de la Calma: y por supuesto, sus playas cristalinas, su vegetación marina repleta de corales, sus reservas naturales oceánicas y las arenas blancas que humedecen las olas del mar dan prueba de ello. Aparte de ser la tierra madre del famoso tenista Rafael Nadal, artistas como Chopin y Miró tuvieron la suerte de encontrar en este lugar del mundo, la inspiración más profunda que necesitaron para gestar sus mejores obras: lo que prueba que su encanto va más allá del sabor de sus brisas y el carisma de sus ciudadanos españoles.

Sin duda alguna, el motivo principal por el cual esta isla es un autentico imán para los turistas se debe a su vida tropical, su sabor a mar y pescado fresco, tal como lo representan la Playa de Formentor, la Cala de Sa Calobra y la Cala Mondragó. Así que si vas a visitar a Mallorca, trae contigo una buena crema de protección solar, un buen sombrero de playa y las mejores energías para disfrutar de esta magia natural, la cual estará aderezada de platos donde podrás observar una mezcla de la cocina catalana y valenciana, además de influencias gastronómicas de la comida francesa e inglesa, ya que históricamente, Mallorca fue motivo de conquista entre estas dos naciones.

Sin embargo, no son solo sus sabores mediterráneos lo que hacen que Mallorca triunfe como lugar apetecido para pasar las vacaciones: hay que tener en cuenta que se trata de un territorio del país español donde exista mucha historia y tradiciones culturales por conocer, contando con escenarios que hacen parte de Patrimonio Historico de España, tal como lo es la Naveta des Tudons: una construcción funeraria cuya edad se remonta a los años 1200 a. C. Si quieres tener una visión aun más fascinante entonces debes visitar la Finca de Son Real, donde podrás observar yacimientos históricos y etnológicos, a través de una ruta de senderismo, lo cual es otra de las actividades más solicitadas por los turistas, dada la oportunidad de conocer más sobre la isla y sus territorios naturales.

Tanto así que si este es el motivo de viaje que te lleva a Mallorca, entonces es imperdonable que no visites la Serra de Tramuntana, un lugar exquisito proclamado por la Unesco en 2010 como Patrimonio Mundial: se trata de escenario realmente hermoso y natural donde podrás disfrutar al máximo del olor del aroma de las montañas y la brisa fresca. Precisamente, el clima de Mallorca es tan suave y delicioso que por lo mismo que allí (más exactamente hacia el corazón de la isla) existe una gran diversidad de viñedos, por lo que son muchos los turistas y aficionados a los vinos los que no se pierden la oportunidad de conocer sobre el mundo de la enología y sobre los vinos de exportación de la denominada Isla Mayor de España.

Ahora bien, si como turista lo que te apasiona es conocer más sobre la cultura de la región, su historia y su legado aun vivo de las generaciones pasadas, entonces será necesario que visites la Catedral de Palma de Mallorca, cuya belleza te será de referencia ante todo el arte que verás a continuación en sitios como lo es el Museo del Palacio Real de Almudaina, La Casa de Robert Graves, el Museu de Historia de Manacor, entre otros. En Mallorca, todo está dado para que disfrutes de una experiencia única, sensacional e inolvidable. A la pregunta ¿Qué hacer? Existe una larga lista de respuestas como lo puede ser los tours por barcos, la visita a los castillos y ruinas antiguas, el poder bucear con esnórquel en Acqua Life Dive Center, o el disfrutar de la vida nocturna en bares como Piano Bar, Coves de Campanet o The Prince William Pub, entre otros.

Pasar unas vacaciones en Mallorca es sin duda toda una aventura. En su casco urbano tienes a tu disposición bicicletas que es otra de las actividades preferidas de los turistas, ya que así logran recorrer los lugares más representativos de la isla, sus secretos y sus pasadizos llenos de historia y magia. Si te permites iniciar un viaje así, a bordo de una bicicleta para reconocer las calles y sus centros históricos, pronto descubrirás el buen trato que te transmite su gente nativa y el orgullo de sentirte un turista bienvenido.